MONITOREO DE LOS GLACIARES MEXICANOS
Los glaciares son masas de hielo
que poseen un régimen por medio del cual ganan o pierden
masa. Cuando las condiciones climáticas son favorables
(suficiente precipitación y baja temperatura), los glaciares
crecen. Sin embargo, si la precipitación es restringida
y la temperatura promedio anual muestra incrementos, entonces
los glaciares retroceden. Los glaciares de todo el mundo han mostrado
tendencias generalizadas a retroceder, razón por la que
se piensa que el clima del planeta se está modificando.
Los cambios climáticos globales, regionales o locales se
pueden determinar a través del estudio de los glaciares
y sus fluctuaciones de masa.
En México existen glaciares
en las tres montañas más altas de México:
Pico de Orizaba, Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Los
primeros estudios sobre ellos los llevó a cabo el Profesor
José Luis Lorenzo en 1964 y no ha sido sino hasta la última
década que su estudio ha sido retomado por el Dr. Hugo
Delgado Granados.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología apoya actualmente
estos estudios, con el fin de conocer la influencia que tiene
el clima y la actividad volcánica en las modificaciones
que sufren los glaciares.
Estudios de los glaciares del Popocatépetl
muestran que éstos responden sensiblemente a cambios y
fluctuaciones climáticas. Recientemente, estos glaciares
han sufrido cambios debidos a la actividad eruptiva y a fluctuaciones
climáticas como las del fenómeno El Niño.
Las investigaciones realizadas incluyen el
inventario glacial con el fin de conocer el número y tamaño
de los glaciares. Una vez reconocido el tamaño de los glaciares,
es necesario conocer las variaciones que tiene su tamaño
a través del tiempo. El seguimiento continuo y cercano
de los glaciares por períodos prolongados de tiempo, permiten
reconocer patrones del cambio climático, las fluctuaciones
del clima y la influencia que la actividad volcánica tiene
sobre sus variaciones.
Algunos resultados del invetario glacial se
muestran a continuación:
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